A solo una cuadra de la plaza principal de mi tranquila ciudad se huele la sombra del constante esfuerzo de una sociedad que se deleita en destruir una vida como si esta fuese un cuñapé, y eso lo digo por que noto que esta ciudad es por lo general de gente que recibe pero que ya olvido a dar, olvido lo que es la hospitalidad,... el cambio es tal el ayudar a otro para que progrese hoy es perjudicar a otro de forma directa o indirecta para el presunto avance.
Aun así tengo esperanza, algún día esto de la normativa social sera solo un cuento viejo de como la humanidad se basaba en hacer creer al prójimo de que iba a ser ayudado mientras este otro se aprovechaba de su delusión
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada